Nota original publicada en Valor Compartido
Aleatica reafirma su compromiso con una infraestructura con sentido humano al integrar los derechos humanos en la planeación, evaluación y mejora continua de todas sus operaciones. Este enfoque preventivo se traduce en una gestión basada en la transparencia, la responsabilidad y el respeto a la dignidad de las personas.
Con el objetivo de identificar riesgos potenciales, fortalecer su desempeño social y consolidar una cultura de prevención, desde 2022, Aleatica lleva a cabo un diagnóstico global de derechos humanos, así como en concesiones estratégicas como la Autopista Urbana Norte, el Viaducto Bicentenario, el Circuito Exterior Mexiquense, la Autopista Atizapán–Atlacomulco, en construcción, al igual que en la Autopista Río Magdalena en Colombia. Es así que el 33% de sus unidades de negocio cuentan con análisis específicos bajo un modelo de debida diligencia que refuerza la prevención y gestión de riesgos relacionados con los derechos humanos y el medio ambiente.
Aleatica aplica estas acciones a través de programas como Gran Vecino y la Escuela de Derechos Humanos y Liderazgo
Durante 2025, Aleatica junto con sus concesiones avanzaron en la implementación de las recomendaciones derivadas de estos diagnósticos entre los que destacan programas como Rompiendo Barreras que fomentan la equidad de género; capacitaciones en materia de derechos humanos para colaboradores, contratistas y líderes de proyectos de operación y construcción en temas de ética, prevención de riesgos y derechos laborales; así como mecanismos de comunicación directa con comunidades vecinas.
Este compromiso se traduce en acciones que responden a las necesidades de cada comunidad, fortalecen la confianza y promueven entornos de desarrollo sostenible.
Entre las iniciativas más representativas destaca el programa de Gran Vecino en el Circuito Exterior Mexiquense que impulsa programas enfocados en la igualdad de género, el empoderamiento económico y la reducción de la violencia contra las mujeres en diferentes comunidades del Estado de México.
Otro ejemplo es la escuela de Derechos Humanos y Liderazgo en la autopista Río Magdalena en Colombia, una estrategia educativa que promueve la formación de niñas, niños, adolescentes y docentes en materia de derechos humanos.
En conjunto, estas iniciativas reflejan la manera en que Aleatica influye proactivamente en las comunidades vinculadas a sus proyectos, impulsando una gestión que trasciende la prevención para convertirse en un verdadero motor de cohesión social.
“Operar infraestructura de transporte también significa construir confianza. Al integrar la prevención, la transparencia y la participación activa, Aleatica transforma la infraestructura en un motor de bienestar y desarrollo para las comunidades en las que tenemos presencia”, señaló Itzel Meyenberg, directora global de Comunicación y Sostenibilidad.
Con el respaldo de la Política de Derechos Humanos, que traduce compromisos en acciones concretas, Aleatica refuerza su compromiso con las comunidades y con su cadena de valor. Con ello, demuestra que los derechos humanos, además de promoverse, se gestionan, se evalúan y se viven cada día.